La situación sísmica en Latinoamérica vuelve a encender las alarmas tras el reciente terremoto en Venezuela, un evento que el geólogo Pedro Tiberi califica como serio y agudo debido a la falta de previsión y de normativas estrictas de construcción antisísmica. Según el especialista, las estructuras edilicias afectadas no eran aptas para un territorio donde interactúan las placas del Caribe y la Sudamericana. Actualmente, la zona continúa en un estado de alerta con réplicas de acomodamiento que, aunque han disminuido de 300 a unas 40 por día, siguen generando una fuerte psicosis y preocupación en la población.


A diferencia de lo que ocurre en Chile, donde una placa oceánica se hunde bajo la americana, en Venezuela las placas se desplazan rozándose horizontalmente. Tiberi advierte que cuando estos movimientos ocurren en el mar existe el riesgo de tsunamis por el deslizamiento del fondo marino, mientras que en el continente las ondas sísmicas horizontales y verticales provocan un efecto de corte que hace colapsar las columnas de los edificios. En el caso venezolano, el geólogo lamentó que las fuerzas políticas y armadas locales estén poniendo trabas a la ayuda internacional y a los rescates de sobrevivientes.
Por otro lado, el geólogo analizó la realidad sísmica en el sur del continente, derribando el mito de que en zonas como Río Gallegos “nunca pasa nada”. Tiberi explicó que los tiempos de la naturaleza son muy distintos a los del ser humano; aunque la expectativa de vida humana sea de 70 años, los grandes eventos pueden ocurrir en ciclos de cientos de años. De hecho, recordó que en la zona de Cabo Vírgenes existen evidencias de antiguos tsunamis ocurridos hace 200 o 400 años, lo que demuestra que la actividad geológica sigue latente.

Como prueba de esta constante actividad, se registró recientemente un sismo de magnitud 4.2 en la Ruta 40, específicamente entre Tapi Aike y Fuentes del Coihue, camino a Río Turbio. Aunque el temblor no fue percibido por la población debido a que se produjo en una zona prácticamente despoblada, Tiberi detalló que el movimiento fue causado por fallas geológicas antiguas ubicadas debajo de la cobertura de rocas glaciares, las cuales se activan como consecuencia del levantamiento de la cordillera y liberan la energía acumulada por la naturaleza.
