Esta obra religiosa e institucional cuenta con características muy particulares: Materiales con historia: El cáliz está elaborado en plata pura combinada con materiales fundidos de municiones y armamento de la guerra de Malvinas.
El objetivo del artista es transformar elementos de destrucción en un profundo mensaje: Fiel a su estilo (similar a como realiza el bastón presidencial argentino), Pallarols llevó la pieza a recorrer diferentes provincias de Argentina. Millones de ciudadanos participaron dándole pequeños golpes de martillo al metal para dejar su huella en la textura final. Destino: La obra está diseñada y destinada como obsequio para el Sumo Pontifice en su próxima visita al País.
