El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió este viernes 16 de octubre que los avances conseguidos durante los últimos meses para reducir la desnutrición infantil en la Franja de Gaza podrían verse seriamente comprometidos por nuevas interrupciones en el abastecimiento de alimentos y productos esenciales. La advertencia se produjo después de que Israel anunciara la suspensión del ingreso de mercancías comerciales al territorio palestino, en medio de una disputa relacionada con el cobro de impuestos entre comerciantes locales y Hamás.
La decisión genera preocupación entre los organismos humanitarios porque gran parte de la población continúa dependiendo de la asistencia internacional después de años de enfrentamientos, desplazamientos y restricciones al ingreso de suministros. Aunque el alto el fuego permitió mejorar parcialmente el acceso a alimentos y reducir la intensidad de los combates, las condiciones de vida siguen siendo extremadamente difíciles. UNICEF señaló que la recuperación nutricional de los niños requiere un abastecimiento constante y previsible, tanto de ayuda humanitaria como de productos comerciales.
Según un nuevo informe difundido por el organismo, los indicadores de desnutrición aguda registraron mejoras durante los últimos meses, pero la situación continúa siendo delicada. Apenas uno de cada tres niños menores de dos años recibe una alimentación con la diversidad nutricional mínima recomendada. Además, una encuesta realizada por UNICEF durante junio detectó que aproximadamente uno de cada ocho menores de cinco años presentaba desnutrición crónica, una condición que puede afectar su crecimiento y desarrollo.
El portavoz de UNICEF, Ricardo Pires, explicó durante una conferencia de prensa en Ginebra que las interrupciones en el suministro podrían perjudicar rápidamente a las familias que dependen de la asistencia alimentaria. El organismo reclamó que todos los pasos fronterizos permanezcan abiertos y que se garantice la circulación continua de productos esenciales. La organización también destacó la necesidad de fortalecer los servicios sanitarios, mejorar el acceso al agua potable y garantizar condiciones adecuadas para la atención de mujeres embarazadas y niños pequeños.
La situación humanitaria se vuelve especialmente preocupante ante la proximidad del invierno. De acuerdo con UNICEF, alrededor de 800.000 niños continúan desplazados dentro de Gaza y muchos de ellos viven en carpas o edificios que no ofrecen condiciones adecuadas de seguridad y protección. El organismo insistió en que los avances alcanzados durante el alto el fuego podrían perderse si no se mantiene un suministro regular de alimentos, medicamentos y materiales de asistencia. La advertencia vuelve a colocar la situación de la población civil en el centro de la preocupación internacional.
