Un fuerte temporal provocó graves aluviones e inundaciones en Santiago de Chile, especialmente en el sector de San Carlos de Apoquindo, ubicado en la comuna de Las Condes. El fenómeno, registrado el jueves 8 de octubre, generó importantes daños materiales, arrastró vehículos y cubrió de barro numerosas calles y viviendas, dejando al menos seis personas heridas, entre ellas un bebé.
Las intensas precipitaciones provocaron el desborde de quebradas y un desplazamiento repentino de grandes cantidades de agua, piedras y sedimentos hacia sectores residenciales. El impacto alcanzó establecimientos educativos, centros de salud y comercios, mientras los equipos de emergencia realizaron evacuaciones y tareas de rescate. Los reportes oficiales difundidos el viernes indicaron que más de 2.000 viviendas registraron algún tipo de daño.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente chileno José Antonio Kast declaró zona de catástrofe en Las Condes, mientras el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) estableció alerta roja en diez comunas de la Región Metropolitana. las autoridades movilizaron personal de emergencia, maquinaria y recursos para despejar las calles, asistir a los damnificados y evaluar los riesgos de nuevos desprendimientos de tierra.

Durante este sábado continuaron las repercusiones de la catástrofe y las tareas de recuperación de las zonas afectadas. paralelamente, la Fiscalía chilena abrió una investigación para determinar las circunstancias del aluvión y establecer si existieron eventuales responsabilidades vinculadas con las condiciones de infraestructura y prevención. El episodio volvió a poner en discusión la vulnerabilidad de los sectores precordilleranos frente a fenómenos meteorológicos extremos.
