Después de meses de cruces y diferencias públicas, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, y el gobernador Claudio Vidal mantuvieron un encuentro para analizar la situación económica y social de Santa Cruz.
La reunión llega después de un período de tensión política por el financiamiento de los municipios, la coparticipación y la autonomía municipal.
En julio, Grasso había solicitado una reunión urgente con el gobernador por los descuentos de coparticipación destinados a la Caja de Previsión Social.
En septiembre, durante el aniversario de Puerto San Julián, Vidal lo invitó públicamente a reunirse en Casa de Gobierno.
Ahora, ambos dirigentes volvieron a sentarse a dialogar sobre las dificultades económicas que enfrentan los municipios y las familias santacruceñas.
Por el momento, no se anunciaron acuerdos concretos ni medidas conjuntas.
¿Es el comienzo de una nueva etapa de diálogo o apenas una tregua política?
