Estados Unidos y México enfrentan las consecuencias de varios sistemas tropicales que provocaron muertes, inundaciones, daños materiales y cortes masivos de electricidad. El huracán Isaias dejó al menos cuatro fallecidos y alrededor de 670.000 usuarios sin suministro eléctrico en Florida, Alabama, Georgia y Mississippi.
Aunque Isaias comenzó a perder intensidad, las autoridades mantienen las advertencias por inundaciones repentinas, marejadas y posibles tornados. Pensacola aparece entre las ciudades con daños importantes en infraestructura.
Al mismo tiempo, el huracán Simon afecta la costa del Pacífico mexicano como categoría 2, con especial riesgo para Jalisco y Sinaloa por lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos. Otro sistema, Rachel, también provocó cortes de energía en Baja California y sectores de California.
