El presidente Javier Milei encabezó una agenda de alto impacto en Nueva York durante estos días, participando en la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas donde pronunció un discurso de 19 minutos cargado de críticas al organismo multilateral. Milei calificó a la ONU de institución “inútil” por no poder hacer valer sus resoluciones sobre las Islas Malvinas, y llamó “casta de parásitos” a los funcionarios que la integran, mientras reafirmaba que el Reino Unido “debería reconsiderar seriamente devolver esas islas por la vía pacífica” dado los problemas políticos, económicos y demográficos que atraviesa.
El mandatario aprovechó su intervención ante la Asamblea para fundamentar la defensa argentina de la soberanía malvinera, recordando que hace 50 años se aprobó la resolución 3149 instando a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa permanece abierta, pero que “50 años después la situación no ha cambiado”. También ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel, y llamó a inversores a aprovechar las oportunidades energéticas del yacimiento neuquino de Vaca Muerta.
Tras su paso por la ONU, Milei se trasladó a un evento en la sede central del banco Citi en Nueva York, donde se dirigió a más de 300 asistentes pertenecientes al mundo financiero, empresarial, diplomático y académico, incluyendo directivos de Continental Resources, Chevron, Rio Tinto, BHP, Microsoft, Amazon, IBM, Google, JP Morgan y HSBC. En este acto, el presidente defendió con firmeza los resultados económicos y de seguridad de su gestión, mientras lanzaba duras críticas contra el kirchnerismo y, particularmente, contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien también se encontraba en Manhattan.
Milei rechazó el relato opositor sobre la herencia económica, afirmando: “Ese fue el país que recibimos, no el cuento de hadas que nos quiere vender hoy el peronismo en Argentina”. Además, realizó una promesa contundente respecto a la continuidad de su modelo económico: “El próximo gobierno que nos siga, seamos nosotros o sea cualquier otro, no va a poder romper la regla monetaria, porque si la rompe, el costo reputacional va a ser fuertísimo”. A los ejecutivos presentes le advirtió: “Prepárense para la mayor cantidad de reformas de la historia de la humanidad”.
En materia de inteligencia artificial, Milei publicó una columna en el Financial Times donde remarcó la necesidad de mantener “la IA sin regulación preventiva para que pueda desarrollarse libremente”, y posicionó a Argentina como un polo de desarrollo tecnológico: “Inspirados por los comerciantes holandeses que convirtieron a Ámsterdam en la capital financiera del siglo XVII, pretendemos ofrecer el entorno legal y fiscal más atractivo para las empresas de IA que definirán el siglo XXI”. El viaje en Nueva York consolidó así una ofensiva diplomática y económica centrada en atraer inversión extranjera y defender la línea ideológica libertaria del Gobierno.
