A través de una resolución oficial del Ministerio de Salud, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) comenzará a cobrar a las obras sociales y empresas de medicina prepaga los estudios de histocompatibilidad (HLA). Estos exámenes de altísima complejidad, indispensables para determinar la compatibilidad genética entre donantes y receptores en la lista de espera, eran costeados previamente por el Estado nacional.

La medida busca optimizar los recursos del sector público y garantizar el recupero de costos de aquellas prestaciones que se realizan sobre afiliados del sector privado o sindical. A partir de ahora, cada entidad prestadora de salud deberá hacerse cargo de financiar estos análisis fundamentales para que sus pacientes puedan avanzar de manera segura en sus respectivos procesos de trasplante de órganos o médula ósea.
La normativa establece los nuevos aranceles fijos para estas pruebas genéticas de laboratorio y define los mecanismos administrativos para que el organismo centralice la facturación. Desde las autoridades de salud señalaron que la disposición apunta a sostener la equidad del sistema, asegurando que la gratuidad se focalice en aquellas personas que no cuentan con ningún tipo de cobertura médica o cobertura social.
