La actual concesión vence en 2030 y Magallanes ya trabaja en el modelo que la reemplazará. El proyecto apunta a modernizar infraestructura, servicios y competitividad de uno de los principales polos de compras para los vecinos de Río Gallegos.
Punta Arenas prepara una nueva Zona Franca: qué puede cambiar para quienes viajan desde Santa Cruz
Autoridades de Magallanes, municipios, empresarios y organismos chilenos comenzaron a definir cómo será la próxima etapa de la Zona Franca de Punta Arenas. La propuesta regional deberá estar lista en enero de 2027 y servirá como base para la futura licitación de la concesión que vence en 2030.
La Zona Franca de Punta Arenas, uno de los destinos de compras más elegidos por vecinos de Río Gallegos y otras localidades de Santa Cruz, comenzó a discutir una transformación de cara a la próxima concesión del complejo.
El Gobierno Regional de Magallanes y el Ministerio de Hacienda de Chile pusieron en marcha una mesa de trabajo para definir qué características debería tener la Zona Franca durante las próximas décadas. La actual administración, a cargo de Sociedad de Rentas Inmobiliarias, tiene concesión hasta 2030.
Qué cambios se estudian para la Zona Franca de Punta Arenas
La segunda reunión de la denominada Mesa Regional de Zona Franca convocó a alrededor de 60 representantes del sector público y privado, entre ellos autoridades de Punta Arenas y Porvenir, empresarios, organismos tributarios, Aduanas, universidades y representantes gremiales.
El trabajo está concentrado en cuatro grandes áreas: infraestructura, modernización, competitividad y servicios. El proceso cuenta además con asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Por el momento no existe un proyecto definitivo ni se anunciaron cambios concretos en locales, impuestos, productos o condiciones de compra. Las autoridades chilenas remarcaron que esta etapa busca recoger propuestas y definir una visión común antes de redactar los lineamientos de la futura licitación.
La próxima reunión está prevista para la tercera semana de octubre y el cronograma continuará hasta enero de 2027, cuando se espera presentar públicamente la propuesta regional.
Por qué la discusión interesa también en Río Gallegos
La Zona Franca de Punta Arenas tiene una relación comercial directa con Santa Cruz. Desde Río Gallegos son habituales los viajes hacia la capital de Magallanes para realizar compras de indumentaria, tecnología, artículos para el hogar y otros productos.
Nuevo Día ya reflejó durante 2026 el fuerte movimiento de consumidores argentinos hacia Punta Arenas y el crecimiento de nuevas formas de pago utilizadas por los turistas, especialmente medios digitales.
Por eso, aunque la futura concesión es una decisión chilena, la modernización del complejo puede resultar relevante para los consumidores santacruceños si posteriormente implica una ampliación de comercios, mejores servicios, nuevas inversiones o modificaciones en la oferta.
Por ahora, sin embargo, no cambia nada para quienes viajen a comprar a Punta Arenas: la Zona Franca continúa funcionando normalmente bajo la concesión vigente.
Cuándo podría definirse la nueva Zona Franca
La concesionaria actual administra el recinto desde agosto de 2007 y el contrato tiene una duración de 23 años, por lo que finaliza en 2030. Esa fecha es la que llevó a las autoridades chilenas a comenzar con anticipación el proceso para diseñar la siguiente etapa.
La propuesta que se presente en enero de 2027 no significará todavía una nueva concesión. Será una hoja de ruta que deberá alimentar posteriormente las definiciones del Ministerio de Hacienda chileno y el proceso de licitación.
Durante los próximos meses se discutirán las necesidades de infraestructura, la incorporación de servicios y las condiciones que debería cumplir quien administre el recinto después de 2030.
Para los vecinos de Santa Cruz que utilizan Punta Arenas como destino comercial, la novedad abre un proceso que recién comienza: la Zona Franca que conocen hoy podría tener una configuración diferente en la próxima década, pero todavía no hay cambios inmediatos para los compradores argentinos.
