Rusia llevó adelante durante la madrugada un amplio ataque con misiles y drones contra distintas regiones de Ucrania, con la infraestructura energética como uno de sus principales objetivos. Los bombardeos alcanzaron instalaciones eléctricas en Kiev y otras zonas del país y dejaron víctimas fatales y heridos.
Las autoridades ucranianas informaron daños en instalaciones vinculadas al suministro de energía, mientras equipos de emergencia trabajaron durante varias horas en las zonas afectadas. El ataque se produce cuando Ucrania se prepara para afrontar nuevamente los meses de invierno.

Los ataques rusos contra el sistema energético ucraniano han sido una constante durante el conflicto y Kiev viene advirtiendo sobre las dificultades que podría enfrentar la red eléctrica durante el próximo invierno.
