El proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) dio un paso decisivo con la apertura de las ofertas económicas para adquirir el 90% de las acciones que actualmente pertenecen al Estado. La propuesta más alta fue presentada por el consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX, que ofreció US$340,2 millones.
La segunda oferta, presentada por el grupo encabezado por Roggio, alcanzó los US$285 millones. El 10% restante de la compañía continuará en manos de los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada. AySA presta servicios de agua potable y cloacas a unos 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El nuevo esquema contempla además un fuerte compromiso de inversión. Para el período 2027-2031 está previsto un plan de acción por $2,89 billones, equivalente a más de US$2.000 millones, destinado a obras, mantenimiento, expansión de redes y mejoras operativas. El futuro concesionario deberá alcanzar metas progresivas de cobertura tanto en agua potable como en cloacas.
El nuevo operador asumiría el control entre enero y febrero de 2027. La privatización representa uno de los movimientos más importantes dentro del programa de transferencia de empresas públicas impulsado por el Gobierno nacional.
