Argentina presentó este martes un pedido de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar detener actividades hidrocarburíferas autorizadas por el Reino Unido en aguas próximas a las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino sostiene que los proyectos desarrollados en la Cuenca Norte de Malvinas afectan derechos soberanos sobre la plataforma continental y cuestiona que Londres autorice unilateralmente la exploración y explotación de recursos en una zona cuya soberanía permanece en disputa.

Entre los proyectos involucrados aparece Sea Lion, impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Las compañías sostienen que las acciones legales argentinas no modificarán sus planes, mientras que el Gobierno británico mantiene su respaldo a las actividades económicas autorizadas por los isleños.
