La Selección Argentina no pudo retener la corona mundial y cayó de pie en una dramática final en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey. El combinado dirigido por Lionel Scaloni luchó con el alma en un encuentro de altísima intensidad, pero terminó cediendo ante una España que impuso condiciones desde lo físico y lo futbolístico a lo largo de los 120 minutos. Con este resultado, “La Roja” bordó su segunda estrella tras la conseguida en Sudáfrica 2010.
El desarrollo del juego reflejó las dificultades físicas de la Albiceleste, que llegaba al compromiso con un desgaste acumulado muy notorio y sufrió bajas sensibles por las lesiones de Lisandro Martínez y el “Cuti” Romero durante el cotejo. Para colmo, justo antes del cierre de los 90 minutos reglamentarios, Enzo Fernández vio la segunda tarjeta amarilla con una plancha al tobillo y dejó a la Argentina con diez jugadores para afrontar el tiempo suplementario. Desde lo táctico se transformó entonces en una resistencia en campo propio.
La figura indiscutible que mantuvo con vida la ilusión fue Emiliano “Dibu” Martínez. El arquero argentino completó una actuación memorable con 11 atajadas clave, desactivando bombazos y centros envenenados de las jóvenes figuras como Lamine Yamal y Nico Williams. Sin embargo, la paridad se rompió en el minuto 106, cuando Ferrán Torres conectó un centro preciso en el área chica para batir la valla nacional y firmar el 1 a 0 definitivo.

El silbatazo final del árbitro esloveno Slavko Vincic decretó el desenlace de un torneo inolvidable y la inevitable tristeza de un plantel que dio hasta la última gota de sudor. Las cámaras se posaron sobre las lágrimas de un Lionel Messi visiblemente conmovido por ser su último mundial, en lo que marcó el cierre de una etapa dorada para los vigentes campeones de Qatar 2022, quienes se despidieron del certamen con la frente en alto y el aplauso cerrado de miles de hinchas en las tribunas.
