En un partido que quedará grabado para siempre en los libros de historia del fútbol, la Selección Argentina logró una remontada heroica de esas que solo este equipo sabe gestar. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni venció por 2 a 1 a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta en una semifinal vibrante, llena de tensión, que desató la locura de los miles de fanáticos albicelestes presentes y de millones a lo largo de todo el planeta.

El trámite del encuentro se presentó sumamente cuesta arriba para la Scaloneta, que comenzó abajo en el marcador tras un gol del británico Anthony Gordon en el segundo tiempo. Cuando el reloj apretaba y la ilusión parecía diluirse frente a la férrea defensa inglesa, el corazón de los campeones del mundo salió al rescate: un soberbio derechazo de Enzo Fernández a los 40 minutos decretó el empate, y apenas seis minutos después, Lautaro Martínez selló el milagroso y definitivo 2 a 1 con una definición inolvidable que hizo estallar de emoción al estadio.
Con este histórico triunfo que paralizó los corazones de ambos países, la Selección Argentina se metió por segunda vez consecutiva en la gran final de la Copa del Mundo. El próximo domingo, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, la Albiceleste se verá las caras ante España en busca de defender su corona y bordar la ansiada cuarta estrella en su camiseta.

