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RÍO GALLEGOS.– En un contexto de inflación persistente y bolsillos ajustados, el mercado concentrador de frutas y verduras se convirtió en una alternativa que empieza a modificar los hábitos de compra de los vecinos.

El presidente de Santa Cruz Puede S.A.U., Gustavo Sivori, referente del proyecto, destacó que el modelo —con venta mayorista de lunes a viernes y minorista los sábados— busca ofrecer precio y calidad imbatibles, en un formato poco habitual para la ciudad: “La cola, el regateo, el comprar en bulto cerrado. Es un modelo distinto, pero la gente lo está adoptando porque el ahorro es real”, explicó.

Sivori subrayó que la clave está en ampliar las posibilidades de compra:

“Cuando a vos te embretan en un solo lugar, un solo precio y una sola calidad, sos público cautivo. Ahora llegó el momento de abrir la jaula y que haya otras opciones. El primero que gana es el consumidor”.

El mercado no solo abastece a familias, sino también a verdulerías y fruterías de cercanía, que encuentran allí un canal directo para reponer mercadería. “La dinámica de un mercado concentrador es esa: base mayorista y un día minorista para que la producción no se pierda”, señaló.

Un modelo replicable en la provincia

La iniciativa ya despertó interés en localidades como El Calafate y Piedra Buena, y el propio gobernador adelantó que se proyecta instalar un mercado en Cañadón Seco, al norte de Santa Cruz. “Vamos paso a paso, pero la idea es que este modelo eche raíces en Río Gallegos y luego se expanda”, afirmó Sivori.

Debate sobre el empréstito provincial

Consultado sobre el polémico empréstito de 600 millones de dólares, Sivori fue categórico:

“Nunca se hace en ninguna parte del mundo un gasto corriente con crédito. El empréstito debe destinarse a infraestructura, porque una obra es multiplicadora. Si se usa para pagar sueldos, es pan para hoy y hambre para mañana”.

Horarios y cierre

El mercado concentrador abre de lunes a viernes para mayoristas, y los sábados de 10 a 16 para minoristas. “Es momento de grandeza espiritual, de pensar en el que menos tiene. Este modelo es una herramienta concreta para aliviar la economía familiar”, concluyó Sivori.